Había dudado si tomarse una capsula entera o abrirla y tomar la mitad.
Su miedo a un efecto demasiado marcado fue lo que le hizo decantarse por la media dosis y así, sobre la marcha, poder valorar la cantidad para las siguientes tomas.
Se sentó en el sofá reclinable que casi nunca usaba y lo tiró hacia atrás con suavidad, empujando el respaldo.
Cerró los ojos y esperó el tan ansiado viaje a las estrellas.
Esperó, esperó y de pronto sintió como si un puño golpeara su vientre con fuerza y corrió a toda prisa hacia el retrete que acotaba el fondo del angosto pasillo.!Menudo viaje a las estrellas!
Soy JC...¡me ha encantado!, jeje. Sigue así...
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