lunes, 26 de diciembre de 2011

Feliz vida nueva 2012

En lo alto de la loma el viento zigzagueaba entre las hojas de los arces mientras permanecías pensativo y melancólico. Echabas la vista atrás y eras consciente de todas las idas, las venidas y de los momentos felices que habíais compartido, y también de los ratitos en que todo aquello te parecía un andar por andar o un camino sin rumbo.
Tu dejarte llevar y tu conformismo hacían que todo pareciese fácil aunque fuese lo más retorcido o inquietante. Son maneras de ser, de ver la vida sin pliegues e intentando ser feliz con lo que se tiene. Sin más, como dirían ahora.
Recordabas las caricias y las palabras sin sonido, vocalizadas a través de miradas, como queriendo buscar una respuesta a todo lo que había sucedido.
Y llegó el momento.
El hartazgo repetitivo  hizo que entendieses que no era tanto lo que se perdía, que había mucho por descubrir y sentimientos nuevos que imprimir en tu piel.
Era tiempo de mirar hacia arriba, coger aire y saborear los momentos cotidianos y diminutos que te rodeaban y que sin ser muy consciente habías aparcado a un lado.
Te levantaste ayudado por el viento y descendiste hacia tu vida, volviendo a ser tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

--------------------------------------------------------------------------------