Por fin había salido el sol después de tantos y tantos días oculto entre aquellos nubarrones grises.
Abrió las ventanas de par en par y sintió el calor de los rayos acariciando su cuerpo.
Una sensación de placer recorrió su columna como recordando tiempos pasados, tiempos en los que la soledad era solo una palabra que nunca pensó que la acompañaría tan pronto.

Se pasó la mano por la cabeza tocando hacia delante el pelo ralo, recién salido, disfrutando el placer de sentirlo ahí. Se miró las cicatrices que ahora formaban parte de ella como quien mira los restos de un antiguo naufragio y sonrió al pensar que quedaban días, meses.... años por delante para descubrir por qué extraña razón que desconocía, esos días de cielo limpio y claro en los que el horizonte se percibe con absoluta nitidez se producen sólo en otoño.
ResponderEliminarTan absorta estaba en sus pensamientos que el timbre del teléfono hizo que se sobresaltara: había olvidado por completo que era día 26, su cumpleaños. Por primera vez en su vida el tiempo era insignificante, no sabía ni en qué día vivía y, sin embargo, disfrutaba cada minuto con la certeza absoluta de que jamás lo volvería a vivir. Tras agradecer la felicitación y quedar para tomar un aperitivo, regresó a su particular paraíso íntimo: dejó que el sol volviera a acariciar su cuerpo, y cerró los ojos. El teléfono vibró sobre la mesa. Miró la pantalla. Miró el horizonte. Se acababa de nublar.
ResponderEliminarrecordó que en otro tiempo sintiédose acompañado,apenas era consciente de esas sensaciones tan primitivas pero a la vez tan gratificantes.Quién le hubiera dicho que unos simples rayos de sol le podrían estar devolviendo de alguna manera, ese deseo de libertad latente en su yo mas íntimo.
ResponderEliminarAl iluminar su rostro los rayos de sol comprendió que había dejado de estar ciego; Al fin pudo ver los colores del arco iris que tanto había imaginado.
ResponderEliminarLos hombres tambien lloramos Iñaki
ResponderEliminarEmergió del mar como una ninfa buscando los rayos de sol. Sus ojos color mar se cegaron. Volvió a sumergirse
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